La Vida y la Muerte

10/Jul/2014

Aurora, Guido Maisuls, Buenos Aires

La Vida y la Muerte

Nos relata la Biblia en
Deuteronomio 30:15: «Mira, yo he puesto hoy delante de ti la vida y el
bien, la muerte y el mal» es decir que se nos ha dado a los seres humanos
dos opciones, una de Vida y otra de Muerte y nosotros siempre escogemos la Vida
para que vivamos nosotros y nuestra descendencia pues no nacimos para morir
sino para Vivir.

Dicen que el terror es el
sentimiento del miedo llevado a su máximo extremo y comentan que el terror
irrumpe cuando el miedo ya ha superado los dictados del cerebro y la razón huye
despavorida a territorios muy remotos. Nosotros sabemos que el terror es utilizado
hoy en día como una poderosa arma de dominación, de sojuzgamiento, de
alineación y de muerte por los que odian la Vida. El terror esta
inexorablemente al servicio de la muerte.

Se equivocan y muy a lo
grande, estas fuerzas retrógradas y oscurantistas del terror y la muerte, ya
que esta gran debilidad, este apego a la vida, es realmente la gran fortaleza
de Israel; esas ganas de vivir que no son un invento artificial y superfluo
creado en forma espontánea en su creación como Estado ni es importada de ningún
creativo mercado tecnológicamente muy sofisticado y novedoso, simplemente la
heredamos de nuestros valores judíos, esos valores ancestrales que permitieron
sobrevivir a nuestro pueblo en las condiciones más adversas y extremas,
teniendo que optar permanentemente entre la vida y la muerte.

Elegimos siempre la vida,
durante los amargos 2000 años de diáspora, expulsados de nuestros hogares,
obligados a conversiones forzosas, quemados en la hogueras de la inquisición,
masacrados en los caminos de las cruzadas, exterminados en los campos nazis,
segregados y discriminados en los guetos de la vieja y culta Europa o de las
exóticas mil y una noches musulmanas, vagando por el mundo como los eternos
errantes, como los desheredados de la Tierra.

A pesar de todo, el éxito
del pueblo judío es rotundo, no sólo se consiguió sobrevivir también se
concretó el legendario y mítico sueño de retornar a nuestra tierra ancestral y
construir nuestro propio Estado y todo gracias al simple, natural y elemental
recurso: El apego a la Vida, el Amor a la Vida.

Estamos viviendo momentos
críticos y decisivos, las amenazas se ciernen sobre nosotros, el
fundamentalismo islámico aliado a las fuerzas más irracionales, oscuras y
primitivas del planeta quieren borrarnos del Medio Oriente y del mundo.

Tenemos muchas
debilidades a las cuales debemos sobreponernos pero también poseemos grandes
Fortalezas. Nuestra principal Fortaleza fue y seguirá siendo nuestro apego a la
vida cotidiana, a los padres, a los hijos, a los amigos, a la tierra, a las instituciones
y al futuro.

Nuestra gran Fortaleza es
luchar por la vida, amar apasionadamente la vida para que nuestros hermanos,
nuestros hijos, nuestras almas y nuestra sangre vivan para siempre.

Se nos ha dado a los
seres humanos dos opciones, una de Vida y otra de Muerte y nosotros siempre
escogemos la Vida para que vivamos nosotros y nuestra descendencia pues no
nacimos para morir sino para Vivir.